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LA RELACIÓN MENTE – CEREBRO

Publicado por Editor el 2 Mayo, 2012

Tan increíble como pueda parecer, mucha gente aun no tiene claro la diferencia entre cerebro y mente y de hecho, muchas personas los confunden.

Prácticamente, todas las personas entienden al ser humano como una triada: cuerpo, mente y espíritu. El cuerpo sabemos donde está  y más o menos como está formado y como funciona.  Sin embargo,  al hablar de la mente, las cosas comienzan a complicarse, porque mucha gente cree que está en la cabeza. De hecho, cuando queremos indicar que estamos pensando en algo, hacemos un gesto señalándonos la cabeza. O cuando decimos que estamos pensando mucho sobre algo o sobre alguien, nos tocamos la cabeza y decimos “es que no lo puedo sacar de la mente” y, posiblemente por esta razón, creemos que la mente está en algún lugar de nuestro cuerpo.

Si ahorita alguien te preguntara donde está la mente, ¿Qué le contestarías? Y si alguien te preguntara de que está formada la mente, ¿Qué le contestarías? Pues bien, yo no te daré la respuesta sino que dejaré que tu mismo(a) la busques.  Yo encontré una muy buena respuesta en el libro de Neale Donald Walsch, “Conversaciones con Dios”. Ahora, quiero hacerte una reflexión sobre la relación de la mente y su influencia sobre el cerebro.

Para comenzar, unas palabras que bien se merece el cerebro humano, el pináculo de la evolución. Un órgano que después de más de cien millones de años de constante adaptación ha desarrollado unas capacidades extraordinarias.   Un órgano que tiene como única finalidad mantenernos con vida y para ello, se ha organizado de tal forma que puede adaptarse a cualquier entorno y a través del desarrollo de incontables conexiones entre sus neuronas permite que efectuemos prácticamente cualquier tarea imaginable.

Sin embargo, si bien es cierto que desde un punto de vista físico, es fácil saber como se forman las conexiones neuronales a través de la repetición de una  misma acción, resulta más impresionante y es de lo que quiero hablarte en este artículo, el efecto que los pensamientos tienen sobre nuestro cerebro. Dicho de una forma más simple, cuando hacemos algo repetidamente, el cerebro crea conexiones neuronales (como mapas o huellas) que modifican la estructura del cerebro y también, cuando pensamos en algo, el cerebro crea conexiones neuronales que modifican su estructura.

Entonces, podemos concluir que el cerebro es la parte de nuestro cuerpo que nos permite expresar o traducir en el mundo físico lo que pasa en nuestras mentes. ¿Cómo? Creando las conexiones neuronales que lo hagan realidad.  Esto no es nada nuevo y los monjes budistas, los contempladores cristianos y toda aquella persona que piensa lo suficiente sobre las más altas cualidades humanas, llega a crear las redes neuronales necesarias para que se hagan realidad en su cerebro y su mundo físico.

Y, ¿Cómo se hace para generar estas redes neuronales elevadas? Reflexionando, meditando, contemplando, leyendo y orando sobre lo que queremos que nuestro cerebro desarrolle las redes neuronales apropiadas, pero para que ello se pueda dar, necesitamos iniciar por el principio de todo esto:  La intención.  Debe haber una intención de ser un mejor ser humano. El cerebro, a través de la corteza cerebral (la última parte del cerebro que evolucionó y que nos distingue de otra criatura en el planeta) está perfectamente preparado para responder a nuestros deseos de realización y comunión con lo más elevado:  Dios o como tú le llames, inteligencia infinita, campo cuántico, gran arquitecto, Alá, Yahvé, etc.

La intención es el primer paso para utilizar esa parte del cerebro que permite que cada Ser Humano muestre lo mejor de sí mismo.   La falta de intención, hará que el cerebro trabaje desde la parte reactiva, esa parte primaria y primitiva que es necesaria para REACCIONAR y mantenernos con vida y que fuera  de suma utilidad a nuestros antepasados cuando la vida era pelar y matar o huir y sobrevivir. Hoy, podemos ver que muchos humanos siguen viviendo bajo estos mismos patrones:  pelear, atacar, huir y con la premisa de que la vida es una batalla constante en la que sólo el más fuerte sobrevivirá.

Después de la intención, viene la aplicación constante de las formas que los grandes maestros nos han enseñado (Reflexionando, meditando, contemplando, leyendo y orando)  para activar las partes del cerebro apropiadas para evolucionar y de esta manera, utilizar como debe ser la RELACIÓN MENTE-CEREBRO.

Pregunta:  ¿Tú practicas meditación, oración, contemplación, lectura y oración todos los días?  En otras palabras, ¿Activas la parte más evolucionada de tu cerebro todos los días?

SE NECESITAN LÍDERES

Publicado por Editor el 24 Abril, 2012

Hoy, Guatemala necesita verdaderos líderes. Líderes que inspiren y nos muestren el camino para aprovechar tantas oportunidades que tenemos.

Yo siempre termino mis conferencias sobre liderazgo con una frase que en alguna ocasión oí que era del maestro José Ortega y Gasset y que más o menos dice así:

“… El mundo está harto de los mediocres.  De la gente que da uno por uno.  De la gente que dice “si me das, te doy.  El mundo necesita, hoy más que nunca, seres valientes, con coraje. Seres que den dos por uno, tres por uno, diez por uno….”

Y creo sinceramente  que es una verdad, no sólo en Guatemala, sino en todas partes del mundo. Porque hay mucha gente que quiere que las cosas sean mejores, para nosotros y para las siguientes generaciones. Pero hay realmente muy pocas personas que HACEN ALGO para lograr que ese anhelo se convierta en una realidad. La gran mayoría de personas está viviendo una vida de mucha agitación y de mucho andar, pero nadie se pregunta hacia donde voy. En otras palabras, hacia donde me está llevando esta vida que estoy viviendo. Muchísimo menos, nos preguntamos cuál es el valor de la vida.

La semana pasada di una conferencia sobre Liderazgo Transformacional, a la que asistieron 40 personas aproximadamente.  En ella, hice énfasis en la necesidad que tiene el país de líderes reales.  Hice una prueba diagnóstico sobre el tema de liderazgo y en una de las preguntas, pedía que mencionaran cinco líderes reales que  el país tuviera actualmente.   NINGUNO DE LOS PARTICIPANTES PUDO COMPLETAR LOS CINCO.

Yo sé que hay más de cinco líderes en Guatemala, pero están haciendo un trabajo más silencioso. Pero faltan muchos más líderes.  Gente que utilice su influencia para darnos un sentido de visión. Gente que nos inspire para encontrar nuestra misión.  Gente que desarrolle valores y logre que los pongamos en práctica, que es la única forma en que es útil un valor.

Hace falta gente que transforme los paradigmas actuales de la sociedad y nos haga ver que estamos viviendo a la inversa de lo que decimos queremos para nuestra vida.  Un ejemplo:   el científico que lucha por descubrir una cura para el cáncer o alguna otra enfermedad, tiene que mendigar para obtener los fondos;  un cantante con un talento mediano, pero trabajado muy bien por los medios de publicidad, puede hacer en una noche muchísimo más dinero que el científico en toda su carrera.

En muchas universidades estatales de varios países, cobran una cantidad ridícula para obtener estudios superiores y no logran cubrir sus necesidades reales, principalmente para ser un verdadero centro de investigación;  cerca de muchos de estas universidades proliferan antros destinados al consumo desmedido de alcohol y al tráfico y consumo de drogas. Aquí las personas gastan en una sola noche, más de lo que la universidad les cobra en toda su carrera.  ¡Pero  Dios libre al rector o concejo que se anime a hacer cambios, porque tendrá que enfrentar desde las más severas críticas, hasta huelgas y amenazas contra su vida.

Las tecnologías para reducir REALMENTE el impacto del uso de combustibles fósiles existen desde hace mucho tiempo, pero por intereses económicos no se han desarrollado, condenándonos de esta forma a un futuro incierto.

Para quienes nos dedicamos a estudiar e investigar sobre el potencial humano, es triste ver como millones de seres humanos no se creen capaces de las tareas más insignificantes.   Es increíblemente duro,  ver como se desperdicia el tiempo de millones de jóvenes, asistiendo a centros educativos que no preparan realmente al alumno para la universidad y, mucho menos, para el trabajo.

Nosotros recibimos cada año jóvenes para inscribirse en el nivel diversificado,  pero ya desistimos de hacerles pruebas de ingreso, ya que de cada diez, uno se acerca a lo que se espera o supone que ellos deben saber  y el resto, no sabe ni domina lo básico.  ¡Que desperdicio!  Entre 9 y 15 años de su vida y no saben lo básico!!   ¡!!!SE NECESITAN LÍDERES QUE LUCHEN POR CAMBIAR EL SISTEMA EDUCATIVO!!!!

Sin embargo, muchos leemos sobre todo esto, lo observamos, lo comentamos o nos lo dicen y por supuesto, asentimos y con tono filosófico decimos:  “Si es cierto, Guatemala necesita más líderes”, pero te hago la pregunta que se ha repetido millones de veces: ¿Si no tú, quien?  ¿Si no ahora, cuándo?

José Luis Hernández V.
Conferencista y Motivador.

¿Qué hacer cuándo las cosas no salen bien?

Publicado por Editor el 3 Abril, 2012

Hay un dicho muy antiguo y muy sabio: “El hombre propone y Dios dispone”.  A veces hacemos planes para pasar un día o una semana (Semana Santa, por ejemplo) y las circunstancias, simplemente son otras. Falla un carro, un gasto imprevisto, trabajo extra, una visita inesperada, una gripe, un accidente, una avería en el baño u otro acontecimiento que te echa a perder tus planes y que posiblemente no sean gran cosa,  pero que sumados uno tras otro son como una tentación a perder la paz. Para esos momentos, puede servirte la lección 252 del Curso de Milagros, y que dice:

“Elijo pasar este día en perfecta paz”


No me parece que pueda elegir experimentar únicamente paz hoy. Sin embargo, mi Dios me asegura que Su Hijo es como Él. Que pueda hoy tener fe en Aquel que afirma que soy el Hijo de Dios. Y que la paz que hoy elijo experimentar de fe de la verdad de Sus Palabras. El Hijo de Dios no puede sino estar libre de preocupaciones y morar eternamente en la paz del Cielo. En Nombre Suyo, consagro este día a encontrar lo que la Voluntad de mi Padre ha dispuesto para mí, a aceptarlo como propio y a concedérselo a todos Sus Hijos, incluido yo.
“Así es como deseo pasar este día Contigo, Padre mío. Tu Hijo no Te ha olvidado. La paz que le otorgaste sigue estando en su mente, y es ahí donde elijo pasar este día. “

Y estoy aquí sentado haciendo las siguientes reflexiones:

Los budistas aconsejan que fluyamos con el río, es decir, que no opongamos resistencia porque el sufrimiento viene de la no aceptación de las circunstancias, aferrándonos a la ilusión de que siempre lograremos controlarlas. Y cuando no lo logramos, sufrimos y nos quejamos y sentimos que ya no somos felices, porque algo fuera de nosotros así lo ha dispuesto.

“Esto pasará también” . Esta frase está contenida en uno de los pergaminos del Vendedor Más Grande del Mundo, de Og Mandino y es muy cierta, toda circunstancia, persona, posesión o experiencia, está destinada a ser temporal en tu vida. De hecho, lo que llamamos vida en este planeta, también es temporal para dar paso a la vida eterna.  A esto se le llama: La intemporalidad de las cosas.

Miramos el árbol, pero no el paisaje completo.  Debido a la ilusión del tiempo y el espacio, no somos conscientes del todo en la creación. Por ello, a veces renegamos de algo que nos pasa, sin darnos cuenta que posiblemente nos hemos librado de algún mal mayor o simplemente, de vivir alguna experiencia que no era el momento justo para vivir.  Como dice el poema Desiderata:  <<… ya sea que te resulte claro o no, el universo marcha como debiera.>> CONFIEMOS en que el padre nos está guiando y que cada acontecimiento que pasa en nuestra vida ha sido convocado por alguna razón y es lo perfecto en ese instante.

Y por último, me recuerda las frases del amado Maestro Jesús:

Por eso os digo: No andéis preocupados por vuestra vida, qué comeréis, ni por vuestro cuerpo, con qué os vestiréis. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? 26 Mirad las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellas? 27 Por lo demás, ¿quién de vosotros puede, por más que se preocupe, añadir un solo codo a la medida de su vida? 28 Y del vestido, ¿por qué preocuparos? Observad los lirios del campo, cómo crecen; no se fatigan, ni hilan. 29 Pero yo os digo que ni Salomón, en toda su gloria, se vistió como uno de ellos. 30 Pues si a la hierba del campo, que hoy es y mañana se echa al horno, Dios así la viste, ¿no lo hará mucho más con vosotros, hombres de poca fe? 31 No andéis, pues, preocupados diciendo: ¿Qué vamos a comer?, ¿qué vamos a beber?, ¿con qué vamos a vestirnos? 32 Que por todas esas cosas se afanan los gentiles; pues ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso.
33 Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura.
34 Así que no os preocupéis del mañana: el mañana se preocupará de sí mismo. Cada día tiene bastante con su propio afán.

Aquí te dejo algunas otras frases para que reflexionemos en esta semana Santa (Y, ¿Qué tal si hacemos de cada semana, una Semana Santa?).

Ahora me quedo reflexionando sobre estas frases, escuchando Balada Para Adelina, con Richard Clayderman y después con una oración y permaneceré en la Paz de la Mente y del Espíritu. Te deseo lo mismo.

Namasté

CONSEJOS PARA UNA VIDA MÁS PLENA, parte 2.

Publicado por Editor el 30 Marzo, 2012

NO HABLAR NEGATIVIDADES.

Este consejo bien redactado, debería decir “Hablar solo positivamente”, sin embargo, creo que queda más claro redactado de esta forma.   A veces, nos dejamos ir por aquel dicho de “Las palabras se las lleva el viento”, lo que muchas veces debería de ser cierto, sobretodo cuando recibimos un insulto, ofensa o escuchamos algo negativo o desagradable. Deberíamos ser lo suficientemente sensatos de establecer un filtro y no dejarla que se haga parte de nosotros.

Otra máxima muy sabia reza así “De la grandeza de tu corazón hablará tu boca”.  Piénsalo, tus palabras expresan únicamente lo que estás pensando. No puede ser de otra forma. Si dices algo negativo, es porque estás pensando algo negativo.  Y ESTO ES PELIGROSÍSIMO.

¿Por qué es peligroso? Porque estás activando dos de los tres grandes poderes del universo: pensamiento, palabra y acción.

¿Qué estás enfermo?  Pero quejarte todo el tiempo de ello, no te sanará.

¿Qué hay gente que hace cosas que no te agradan? Pero hablar todo el tiempo de ellas no las hará cambiar.

¿Qué hay crisis? ¿Qué hay conflictos?  ¿Qué hay…?  Pero hablar de ello no te hará cambiar. Por el contrario, EN LUGAR DE SER PARTE DE LA SOLUCIÓN, ESTÁS ELIGIENDO SER PARTE DE LA CRISIS.

Recuerda lo que dijo el sabio griego:  “Si no tienes nada bueno que decir, mejor no digas nada”.

CUIDA CON QUIEN HABLAS.

Recuerda <<Dime con quien andas y te diré quién eres>>, <<Él que anda entre la miel, algo se le pega>>, <<Quién se acuesta con niños, amanece mojado>> y para que nos quedé claro, permíteme expresarlo según un dicho mexicano que oí en una conferencia <<HASTA LO PENDEJO SE PEGA>>.

Hoy por hoy, los psicólogos nos dicen que las personas con quienes nos relacionamos no son más que un espejo de lo que nosotros somos internamente.  En otras palabras, si tiendes a estar mucho tiempo con personas negativas, es porque (y aunque no nos guste admitirlo), en algún nivel somos negativos. Si tiendes a estar con personas enfermas, estás contemplando la enfermedad para ti mismo.  Si tiendes a estar con personas sin aspiraciones, puede que tú también estés teniendo problema en este sentido.

A veces, por nuestros paradigmas mal entendidos (te invito a revisar otros artículos sobre la fuerza del paradigma), creemos que forzosamente tenemos que seguir con aquellas personas que no nos dejan nada positivo y en cambio, nos roban energía y limitan nuestra creatividad y nos sentimos desleales si cambiamos nuestros compañeros. Pero es inevitable que al haber un cambio de hábitos, actitudes, comportamientos, pensamientos, paradigmas, estrategias y demás elementos necesarios para triunfar en todos los aspectos de nuestra vida, que habrán cambios en  quienes nos acompañan en el trayecto.

Así que el consejo es:  Cuidado con quien te juntas, porque hasta lo…

CUIDAR LOS PENSAMIENTOS

¿Por qué este consejo lo separo del anterior?  Porque en el anterior he querido recalcar la importancia de lo que hablamos y mostramos al mundo, pero en este caso, posiblemente no se lo mostremos al mundo, pero es una parte de nuestra realidad, de hecho, para muchos expertos, mucho más poderosa que la parte física.

¿Dónde está nuestra mente?  En el cerebro, seguro que no.

La mente es intangible y básicamente está formada por nuestros pensamientos (60,000 diarios, según los cálculos más conservadores). Es la materia prima de los resultados en nuestra vida, porque según pienses, así hablarás y así actuarás.  No puedes decir algo que no hayas pensado y no puedes hacer algo, sin el control de la mente. ES LÓGICA SIMPLE Y SENCILLA.

La mente debe ser un reino en el cual solo tu debes gobernar. Sin embargo, para la mayoría de personas, parece ser que la mente es todo lo contrario, como un caballo desbocado, podríamos decir.  Muchos creen que sobre la mente no se puede ejercer ningún control y que estamos a merced de sus caprichos. Pero eso no es cierto.

Otros, han mal interpretado y creen que deben buscar dejar la mente en blanco. Lo cual es poco menos que imposible, porque la mente está hecha para pensar, así como el corazón está hecho para latir.   No pueden dejar de funcionar.  Con mucha práctica, podemos acceder a los espacios que quedan entre pensamiento y pensamiento, como el sutil y breve silencio que se escucha entre ola y ola.

Sin embargo, por lo menos deberíamos de poder ser conscientes de qué pensamientos estamos albergando y decidir si nos conviene o no nos conviene, por que tu cuerpo mismo está siendo creado y sostenido por esta gran fuerza.

En resumen, no le digas  a tu mente en qué no debe de pensar, mejor diles en qué sí debe de pensar.  Te pongo dos ejemplos: Por favor, no pienses por ningún motivo, razón o circunstancia en un elefante blanco, enorme, con ojos azules y sumamente enojado.  ¿En qué pensaste?   En un elefante blanco, enorme, con ojos azules y sumamente enojado.

Otro ejercicio. Según los sabios de oriente, el secreto de la felicidad es no pensar en nada, especialmente, no pensar en monos.  No pienses en monos saltando, monos corriendo, monos en tu habitación.  Para nada pienses en monos.

¿Qué pasó?  Te aseguro que pensaste en monos.

La mente no entiende el concepto de no.   Por lo tanto, dile lo que SÍ quieres pensar.  Y tomando en cuenta, que la mente consciente solo sostiene un pensamiento a la vez, el secreto es que cada vez que te hagas consciente de un pensamiento que no deseas, repite el pensamiento que sí deseas. Al principio podrá parecer una gran disciplina, pero cada vez se hará más fácil.

Espera la tercera parte de esta serie de consejos de sentido común, para una vida más plena.

José Luis Hernández V.

Facilitador, capacitador y conferencista.

CONSEJOS (de sentido común) PARA UNA VIDA MÁS PLENA

Publicado por Editor el 25 Marzo, 2012

Estos consejos los he escrito para una pequeña conferencia que di dentro del programa de Escuela para Padres del colegio en el cual me desarrolló. Ninguno de ellos pretende redescubrir el agua azucarada, como se dice.  Conforme los vayas leyendo, estoy seguro que te dirás a ti mismo que son lógicos, básicos y sencillos de poner en práctica. Pero es este último punto el que hará de cada consejo algo de valor para tu vida, es decir, ponerlos en acción, al principio como algo premeditado y luego, como algo inherente a tu estilo de vida. ¿List@? Aquí vamos:

1. Levantarse con una buena alarma.

¿Sabías que el despertador fue originalmente creado como un instrumento de tortura? Pues así es. La idea era interrumpir el sueño natural de la persona para que no pudiera descansar.  A los pocos días, comienza un desequilibrio nervioso y unos días después, estos problemas son tan serios que pueden derivar en enfermedades físicas y mentales tan serias como la esquizofrenia.

¡No te tortures a ti mismo! Todos tenemos un reloj biológico que nos puede despertar con increíble precisión.  En la noche, prográmalo diciéndote a ti mismo, a la hora exacta a la que tienes que despertarte y en muy poco tiempo lo lograrás.

Ahora bien, si no confías en él, puedes hacer por lo menos el siguiente cambio:  Programa tu teléfono celular para que active su alarma a cierta hora para levantarte, no lo dejes muy cerca de ti para que no te asuste, y lo más importante, puedes programarlo para que en lugar de un timbre estresante, sea algo de tu agrado, quizás una música tranquila o, mejor aún, alguna alabanza. ¿Te imaginas comenzar el día con el sonido de una alabanza como primer sonido que escuchas?

2. Programar el primer pensamiento

Créeme, no solo porque me ha interesado el tema, sino también por experiencia propia, te puedo decir que el cerebro es increíblemente poderoso e increíblemente obediente (programable). Dile cual quieres que sea tu primer pensamiento del día y él te obedecerá (no tiene por qué no hacerlo). Por ejemplo, le puedes decir: “Mi primer pensamiento del día será (enérgicamente) de gratitud por un nuevo día”.  Verás los resultados. Sin embargo, como todo en la vida, requiere un poco de práctica al inicio.

3. Hacer oración

En estos últimos años, en los que he tenido la oportunidad de conocer a cientos de personas, me he dado cuenta por mi mismo, de algo:  TODOS CREEMOS EN UN SER SUPERIOR.  La representación o concepción mental que tenemos, las razones que  creemos tuvo para crearnos, lo que espera de nosotros, como le llamamos y los rituales que utilizamos para conectarnos con Él, difieren, pero todos creemos que hay una inteligencia, fuerza, energía, ser o como lo queramos describir, superior, que nos ha creado y de quien dependemos.

Si lo anterior es cierto, — y sé que lo es – ¿No es una muy buena idea conectarnos con esa fuente lo más pronto que podamos cada día? (aunque claro, no es que nos desconectemos, porque eso sería nuestro fin, sino que somos poco conscientes de esta conexión día a día).

Y recuerda, oración, etimológicamente viene del latín orare, un antiguo verbo latín que significa hablar o platicar. Entonces, el consejo de sentido común es simplemente que platiquemos con nuestro Padre.

4. Evitar noticias

¿Crees que lo que ha pasado, cambiará porque te enteres a las 6 a.m. o más tarde? Por supuesto que no, pero lo que si te puedo asegurar es que el impacto estresante que tiene en ti, si es mucho más fuerte a primera hora, que más tarde, porque, por decirlo así, tus defensas están bajas y es mucho más fácil que llegue al inconsciente y suscite sentimientos y emociones negativas. Así que, sabiendo esto, ¿No crees que resulte mucho más beneficioso para nuestra higiene mental, introducir información positiva a primeras horas de la mañana? Además, si algo ha pasado, ya está en el <<pasado>>.

5. Minimizar desperdicios de tiempo

Como te habrás dado cuenta, además de mejorar la calidad de vida, lo que pretendo aportar con este pequeño artículo, es minimizar las fuentes de estrés en nuestra rutina diaria. Así que, ¿Crees que optimizarías tu tiempo, si todas las noches dejaras preparado todo aquello que esté en tus manos para el día siguiente? Es decir, lustrados tus zapatos, lista la ropa, reunidos en un solo lugar los útiles o accesorios que te llevarás, los papeles que necesitarás, revisado el vehículo, las llaves en su lugar, compradas las cosas de la tienda para el desayuno o refacción, los bolsones de los niños dentro del carro o por lo menos, cerca de la puerta, etc.

Y, ¿Qué crees que pasaría si te adelantarás dos, tres o más días a lo que tienes que hacer, avanzando trabajo anticipadamente, antes de que se vuelva una presión?

6. Evitar el remolino de la cotidianeidad

Esta es una frase que me gustó mucho y que oí por primera vez en una conferencia en internet. Se refiere a la forma inconsciente de vivir. Y he de aclarar que aquí la palabra <<inconsciente>> la utilizo como <<falta de consciencia>>. Hago esta aclaración, por que también puede ser utilizada para indicar aquellos procesos que se han incorporado, por repetición casi siempre, a nuestra base interna de conocimientos y que son útiles para la vida diaria. Un ejemplo sería, el manejar un vehículo, lo cual hoy, después de muchos años de manejar, lo hago inconscientemente.

Hecha la anterior aclaración, estoy seguro que estarás de acuerdo conmigo, cuando afirmo que la gran mayoría de las personas, vivimos en <<piloto automático>> y dominados por una rutina que ha llegado a ser absorbente a tal grado que, incluso en muchos casos, le  priva a los individuos de la posibilidad de disfrutar de la vida, con todo lo que esta incluye. Muchas personas se levantan porque “hay que levantarse”; van a trabajar porque “hay que ir”; comen porque “es necesario”; regresan a su hogar porque “no hay a donde más ir”; se acuestan porque “hay que descansar”. Y así día tras día, hasta que alguno de esos días, se dan cuenta de que su vida ha perdido total sentido.

¿Tiene sentido una vida en la que al finalizar la misma, te das cuenta que no supiste jamás el porqué o para qué vivirla?

Así que el consejo es: hazte consciente de tu vida. Observa y admírate del mundo. Agradece por lo que tienes y principalmente por lo que ERES y por los seres que te acompañan en este viaje. Y de paso, ya que estás en eso, responde esta simple pregunta: ¿Para qué existes? ¿Para qué te plantó Dios en esta tierra?

“Donde Dios te sembró, es preciso que sepas florecer” Madre Teresa de Calcuta.

7. Tomar cinco minutos diarios, tres veces por día

¿Qué son cinco minutos? A ver veamos, en cinco minutos escucharías una canción, por ejemplo; te servirían tu comida en un restaurante de comida rápida; te cambian un cheque en el banco; te sirves gasolina en la estación; en cinco minutos, TE RECONECTAS CON TU CENTRO INTERIOR.

Puede ser mucho o poco, eso será relativo para cada quien, pero hacer una pausa de cinco minutos en la mañana, al medio día y en la noche, te puede reconectar contigo mismo y recordarte por qué estás haciendo lo que estás haciendo; las cosas que valen la pena en la vida; apreciar a quienes están contigo; recordar a quienes han estado; reenfocar tus esfuerzos; redefinir prioridades y mucho más.

¿Vale la pena esta pequeña pausa? Como todo lo importante en tu vida, solo tu lo sabes.

Únicamente, permíteme repetirte lo que alguna vez oí: Si no tienes cinco minutos para ti, entonces pregúntate que clase de vida estás viviendo.

8. Despedirse todos los días de los seres queridos.

Por supuesto que aquí cabe muy bien la reflexión sobre lo breve de la vida, la intemporalidad de las cosas y la incertidumbre con la que vivimos cada día y que, aunque nos guste creer lo contrario, no tenemos nada garantizado y por lo tanto, hay que disfrutar y vivir este día.

Pero más allá, de esta realidad, este consejo se basa en que, si son nuestros seres queridos, ¿no deberíamos expresarlo en cada oportunidad que tengamos? Además, te puedo asegurar que si te haces consciente de la temporal separación diaria, así serás consciente de la alegría del reencuentro diario.

Para no abusar de tu tiempo, he preparado este artículo en dos partes, así que en el siguiente artículo terminaremos los consejos de sentido común para una vida más plena.  Ya viste que no hay nada nuevo aquí, más que la reflexión de si lo estás haciendo parte de ti. De otra forma, no tendría ningún valor.

José Luis Hernández V.
Conferencista y motivador.

¿QUÉ PASA CUANDO NO TE EXIGES? ¿QUÉ PASA CUANDO LOS MAESTROS NO EXIGEN?

Publicado por Editor el 16 Marzo, 2012

Muchas personas creen que si no se exigen a si mismos, no pasará nada.

Muchos docentes dicen que si no exigen a sus alumnos, no pasará nada.

¿Y sabes qué? TIENEN TODA LA RAZÓN.  ¡No pasará nada!

La estructura del cerebro quedará igual.  Las redes neuronales que se hubiesen creado, ya no se formarán. El potencial increíble del cerebro quedará en eso precisamente: en potencia y no en realidad.

Si me lo permites, pondremos un ejemplo en el aula.  El maestro explica las reglas de acentuación. Da unos cuantos ejemplos. Los alumnos realizan unos ejercicios. El maestro hace la pregunta típica: “¿Entendieron?, ¿Hay alguna duda?” y el salón es un silencio total. El maestro, con la mejor intención, insiste y les dice “¿Seguros? Aprovechen a preguntar”.

Semanas después realiza un examen parcial e incluye <<las reglas de acentuación>> . Al calificar, se da cuenta que casi las tres cuartas partes del salón pierden el examen, pero con los trabajos de zona que ha dejado, casi el noventa por ciento de estudiantes ganarán el curso.

Ha llegado la siguiente unidad y hay un tema nuevo.  La historia se repite y al final del año, gracias a los promedios matemáticos, el 90% aprueban el curso. El restante diez por ciento, deberá realizar un trabajo de zona y someterse a las pruebas de retrasada y… lo más seguro es que también pasará el curso y consecuentemente, el grado.

Tal vez esté equivocado o viva en algún lugar en donde las cosas no son así. Tal vez tú tengas la dicha de vivir en un lugar en donde los alumnos van a estudiar y llegan a dominar realmente lo que con tanto esmero le enseñan los profesores. Tal vez, la gran mayoría de quienes tú conoces dominan lo básico que la educación formal tuvo que habernos dado:  el uso correcto del idioma español, las matemáticas aplicadas y cálculo mental, un segundo idioma, una visión crítica de la historia, un dominio básico de un instrumento musical, una verdadera EDUCACIÓN FÍSICA para saber como mantener la salud del cuerpo y el equilibrio con la mente, un pleno AUTO CONOCIMIENTO de nuestras capacidades y de cómo desarrollarlas, una inteligencia emocional que nos permita enfrentar (esa palabra no me gusta, digamos mejor, disfrutar) la vida, herramientas que nos hagan obtener mucho más que un sustento mínimo y en cambio, lograr un sustento digno.

Como lo he dicho en otras ocasiones, uso la educación como ejemplo. Pero esto de la exigencia se aplica igual a cada persona. Aquí unos cuantos ejemplos: ¿Qué pasa cuando no lees el libro que dijiste que ibas a leer? NADA. ¿Qué pasa cuando no dominas ese idioma que dijiste que ibas a dominar? NADA. ¿Qué pasa cuando no aprendes a tocar ese instrumento que dijiste que ibas a aprender a tocar? NADA  ¿Qué pasa cuando no realizas esos ejercicios –físicos, de meditación, de potenciación cerebral, etc— que dijiste que ibas a practicar porque sabes que te caerían muy bien? NADA.

Como ya te habrás dado cuenta, cada vez que te digo <<NADA>>, estoy tratando de despertarte del  letargo o “embobamiento”  o inercia en la que con tanta facilidad podemos caer debido a las actividades diarias.

Sin embargo, si bien es cierto que a nivel neuronal y principalmente, en nuestras vidas, no estamos estableciendo los patrones de comportamiento que sabemos nos pueden guiar a un mejor futuro, también es cierto que muchas veces, el tiempo no dedicado a lograr lo que deseamos lo invertimos en otras cosas que nos dejan poco o ningún beneficio.

En una ocasión, en una conferencia oí que el disertante comparaba a la televisión con el cordón umbilical al cual muchas gentes se conectan por dos, tres, cuatro o más horas diariamente. ¿Viendo qué? ¿Noticias, novelas, películas violentas?  También el  material que recibes a través de estas largas sesiones de inconsciencia frente a un televisor  creará sus redes neuronales, pero te puedo asegurar que si abusas, no sólo te estarás privando de lo que sí te conviene, sino que estarás CREANDO PARA TU VIDA, lo que no te conviene.

Igual pasa con aquellas personas que desperdician su vida en el facebook, en pláticas insulsas, en vicios o cualquier otra actividad enajenante para el ser humano.

Entonces, te tengo que confesar que te mentí en la primera parte de este artículo, porque cuando no haces lo que dijiste que harías para tu conveniencia, no es que no pase NADA. Si pasa lo contrario a lo que tú deseas.

Entonces, te invito a que de aquí en adelante, no seamos tan complacientes con nosotros mismos o con nuestros alumnos, sino que por el contrario, basados en una sana disciplina nos exijamos día con día.  Hay una pregunta muy interesante que cada quien puede contestar:  ¿Qué pasaría si cada día fuéramos un poco mejor que el día anterior?  Es decir, no se trata de dar saltos cuánticos y transformarnos en un Buda, Jesús, Madre Teresa o alguien de esa “talla”, sino mejorar, digamos un 1% cada día.  Si te gusta como eres hoy, imagínate si dentro de un año fueras trescientos sesenta  y cinco veces mejor. Aunque ya habrás notado que el crecimiento sería exponencial, es decir, con interés compuesto. Matemáticamente sería algo así:    S = P(1+i)n, en donde P es tu estado actual,  i es la tasa de crecimiento (en este caso, 1%) y “n” es el número de veces que crecerás.    Digamos entonces, que P es el 100 actual, al resolver la fórmula sería

S =  100(1+0.01)365 =  3778.  Habrías crecido entonces más de treinta y siete veces.

Recuerda, la tarea es SER UN POQUITO MEJOR CADA DÍA.

Alguien me dijo una vez que un elefante era imposible comérselo en un solo día, pero comiéndose un poquito cada día, llegaría el momento en que lo lograríamos.

LA CUMBRE DEL EVEREST NO SE ALCANZA EN UN SOLO PASO, SE ALCANZA DESPUÉS DE MILLONES DE PASOS, DADOS UNO TRAS OTRO.

Confío que esta información más que ser de tu agrado, te motive a retomar aquella meta que hasta ahora has pospuesto y te anime a seguir adelante.

José Luis Hernández V.

Motivador y Conferencista.

ACABO DE TERMINAR OTRO HIJO

Publicado por Editor el 2 Febrero, 2012

Hola, ¿Cómo estás? Confío y deseo que en tu vida todo esté saliendo como debe ser (aunque no hay otra forma en que puedan resultar las cosas).

El título de este artículo quizás lo encuentres un poco sin sentido, ya que el verbo “terminar” no es común aplicarlo a los hijos, sin embargo, el hijo al que me refiero es un libro que me llevó largas horas de reflexión, ordenamiento de ideas, selección de material, escritura, edición y un largo etc. Que implica escribir. El tema sobre el cual tenía que escribir era “La fuerza del Paradigma” ya que desde que di la primera conferencia sobre esta temática, había una vocecita que me exigía que escribiera algo sobre este tópico que considero de vital importancia para la vida de todo ser humano y al plasmarlo en un libro, he aprendido mucho, principalmente sobre mí mismo, lo que me hizo recordar aquel sabio consejo: “Conócete a ti mismo”.

Tal y como se hace con un hijo, si me lo permites, te quiero presentar a esta nueva creación. Siete capítulos conforman este material: El primero dedicado a una serie de reflexiones e historias reales sobre la influencia de los paradigmas; el segundo al análisis del famoso Mito de la Caverna aportado hace más de dos mil quinientos años por Platón y que refleja de tal forma la realidad humana que incluso a la fecha ha sido utilizado por muchas de las grandes producciones de Hollywood; el tercero a reflexionar sobre un tema que, a mi criterio y el de los grandes personajes (Cristo, Buda, Gandhi, Krishnamurti, Sai Baba, etc.) y escritores de todos los tiempos es el secreto y esencia de la vida misma: el Ser; el cuarto capítulo está compuesto por una recopilación de artículos que en el transcurso del tiempo he escrito sobre diversos tópicos del Desarrollo Humano; el quinto capítulo muestra una serie de ilusiones ópticas que harán reflexionar al lector sobre la naturaleza de nuestros sentidos físicos y las limitaciones que generan en nuestras vidas; en el sexto capítulo, he incorporado una serie de ejercicios y problemas que exigen el uso del pensamiento lateral o divergente para poder ser resueltos; finalmente, en el séptimo capítulo dejo al lector una recopilación de frases de tres grandes personajes o maestros que el mundo ha conocido: Jesucristo, el Buda y Mahatma Gandhi.

Sinceramente y desde lo más profundo de mi corazón, confío que este libro será un valioso aporte al Ser Humano, especialmente a la juventud. Aquí te dejo un pequeñísimo extracto del capítulo dos, que versa sobre el Mito de la Caverna y su aplicación en la vida diaria. Ojalá te guste, lo veas de utilidad y me dejes algún comentario.

… Otro aspecto a remarcar en la historia que Platón plantea, es la existencia de dos mundos: El fenoménico y el mental. El primero representa lo que nos muestran nuestros sentidos físicos, el olfato, tacto, sonido, oído y gusto. Pero también lo que conocemos de este mundo es limitado y en muchos casos, erróneo, ya que los sentidos físicos son fácilmente impresionables y se les puede engañar con poco esfuerzo. Y esto lo saben muy bien los magos e ilusionistas. Aquí hay algunos hechos científicos que lo demuestran:

  1. El rango de audición humana es de 20 a 20,000 hertz; debajo de este rango se llaman infrasonidos y por encima se llaman ultrasonidos.  Los infrasonidos son utilizados por ciertos animales como los elefantes y los ultrasonidos los utilizan los perros, delfines, ratones, murciélagos, entre otros.  EN CONCLUSIÓN, SOLO CAPTAMOS UNA PEQUEÑA FRACCIÓN DE LOS SONIDOS QUE EXISTEN.
  2. El rango de colores que el ojo humano puede percibir va desde el rojo hasta el violeta. Debajo de este rango se llama infrarrojo y por encima se llama ultravioleta. Igual que en el caso de los sonidos, muchos animales ven lo que nosotros no podemos ver y por supuesto, todos sabemos que hay tecnología que ha desarrollado estas capacidades de forma artificial para que el ser humano pueda beneficiarse. EN CONCLUSIÓN, SOLO CAPTAMOS UNA PEQUEÑA FRACCIÓN DE LAS IMÁGENES QUE EXISTEN.
  3. El mundo en el que vivimos está siendo atravesado permanentemente por señales de radio, televisión, celulares, telecomunicaciones, rayos x, rayos gama, microondas, etc. Y NOSOTROS NO NOS DAMOS CUENTA.
  4. Algunos animales como los perros, ven el mundo en dos gamas de colores; los seres humanos, en tres gamas de colores; y algunas aves en cuatro gamas de colores. Por lo tanto, nos podemos preguntar ¿Cómo es el mundo real, como lo ven los perros, como lo miramos  nosotros o como lo ven las aves?
  5. El ser humano, a través de nuestros sentidos, recibimos más de 200,000 impulsos de información por segundo,  sin embargo, para poder funcionar el cerebro filtra y sólo nos hace conscientes de 2,000  impulsos. EN CONCLUSION, PERDEMOS EL 99% DE LA REALIDAD.
  6. Cuando observamos algún acontecimiento, este se mezcla con toda la información ya almacenada en el cerebro y se asocia, creando una asociación entre ambas y por lo tanto, lo que nosotros llamamos recuerdos, son en realidad una combinación de información y por lo tanto, se dice que la información doblemente distorsionada: la primera por la cantidad de información que el cerebro filtra y la segunda por la asociación con recuerdos previos.

Y así podríamos seguir mencionando hechos sobre como nuestros sentidos físicos nos dan información limitada o poco confiable sobre lo que está ahí “afuera” y que nosotros llamamos la realidad.

Le pido al cielo y me dé la oportunidad este año de poder verte en alguna conferencia o taller, que yo imparta o quien quita, que des tú y me invites.

Hasta la próxima.

LA NAVIDAD Y LAS REDES NEURONALES

Publicado por Editor el 19 Diciembre, 2011

Hola, que gusto poder enviarte este último boletín de este año, ya que aprovecharemos la última semana para tomarnos un merecido y reflexivo descanso para iniciar con todo el entusiasmo el próximo 2,012 (que por cierto, apuesto que no será el año del fin del mundo, aunque me quedo admirado de la cantidad de personas que creen que si. Ya veremos.).

¿Cómo escribir sobre la temática que comparto periódicamente y a la vez hacer una reflexión sobre la Navidad, Natividad o Nacimiento del Señor? Esta fue la pregunta que me puse como reto contestar para escribir este pequeño artículo.

En otras ocasiones te he hablado que el gran psicólogo Gustav Jung dijo que “Somos como somos por INCONSCIENTES”, en otras palabras, que el 90% o más de lo que hacemos en un día normal –y la vida no es más que una suma de días— lo hacemos en piloto automático, es decir, en inconsciente. Por lo tanto, lo que hacemos en el mes de diciembre y especialmente del 22 al 31 de diciembre, también debe cumplir con este requisito.

O sea que celebramos la navidad de la misma forma, más o menos, año con año. Esto no es ni bueno ni malo. El punto aquí es ¿De qué forma la celebras? ¿A qué aspectos de la navidad le das importancia? En otras palabras, ¿Con qué asocias la navidad?

Lógicamente, no estaré físicamente contigo cuando leas este artículo, pero me animo a adivinar tus pensamientos. Una especie de Truco de magia. ¿Listo?

Aquí va… Abra Cadabra, abre tu mente y leeré tus pensamientos más profundos, abra cadabra, patas de cabra.

Bien, ya tengo la respuesta: La asocias con  tres aspectos:

  1. Con lo que te dijeron que era la navidad (esta es la asociación más débil).
  2. Con lo que has visto que es la navidad (esta asociación es más poderosa)
  3. Con lo que has experimentado como navidad (esta es la asociación más fuerte)

¿Adiviné? Por supuesto, por que todo lo que piensas que es el mundo, tu vida, los demás, etc. Etc. Solo ha podido llegar a tu cerebro por estas tres formas: por lo que te han dicho, por lo que has observado y por lo que has vivido.

Ahora toca tu turno, si realmente quieres saber que es la navidad para ti, contesta las siguientes preguntas:

A. SOBRE LO QUE TE HAN DICHO

  1. ¿Qué te dijeron tus papás que era la navidad?
  2. ¿Qué te dijeron en la iglesia que era la navidad?
  3. ¿Qué te dijeron tus pares (hermanos, primos, amigos) que era la navidad?
  4. ¿Qué te ha dicho la publicidad que es la navidad?
  5. Si estás casado, ¿Qué te ha dicho tu pareja que es la navidad?
  6. Enumera los tres factores más importantes de la navidad (sé honesto, nadie sabrá las repuestas)
  7. Qué es lo que te gusta y lo que no te gusta de la navidad (esto es lo que te dices tu mismo)

B. SOBRE LO QUE HAS OBSERVADO

  1. ¿Qué hacían tus papás para la navidad?
  2. ¿Qué hacían en la iglesia para la nvidad?
  3. ¿Qué hacían tus pares (hermanos, primos, amigos) en navidad?
  4. ¿Qué consumes o compras en navidad?
  5. Si estás casado, ¿Qué hace tu pareja y su familia en la navidad?
  6. Según tu actuar, ¿Cuáles son los tres factores a los que les das más importancia en navidad?
  7. En qué situaciones estás más contento y en cuales menos contento para la navidad

C. SOBRE TU EXPERIENCIA

  1. Recuerda los cuatro mejores momentos o experiencias relacionadas con la navidad
  2. Recuerda los cuatro peores momentos o experiencias relacionadas con la navidad.
  3. Describe como pasas los días previos y posteriores a la navidad
  4. Describe un día típico de noche buena y navidad.

Si somos totalmente honestos, llegaremos a la conclusión de que para muchos, muchísimos de nosotros, la navidad no es realmente la celebración del nacimiento terrenal de nuestro amado Maestro Jesús y mucho menos lo que este acontecimiento ha representado para la humanidad y para cada uno de nosotros.

Por supuesto que esto es lo que se celebra, pero la reflexión sería si nuestro pensamiento, actuar y experiencia lo demuestran. Esta es una reflexión muy personal y no pretende juzgar y mucho menos condenar a nadie, especialmente porque la programación que tienes sobre este y cualquier otro tema, debido a la inconsciencia con la que vivimos regularmente, ha sido instaurada por una sociedad basada en EL CONSUMISMO.

Si esta forma de vivir te satisface, entonces, como dicen los estadounidenses, ¡GO AHEAD! Sigue adelante. Si por el contrario, consideras importante introducir un cambio para que el agasajado realmente sea el centro de esta fiesta y sobre todo, para que habite DE VERDAD (REAL Y SINCERAMENTE) en nuestros corazones todo el año, ¿No te parece este un buen momento?

Tu sabes que paralelamente o mejor dicho, como parte de la propuesta de potenciación cerebral, trabajo mucho lo que es el cambio de paradigmas, para lo cual se requiere como primer paso, atreverse a retar nuestras creencias y evaluar otras con las que posiblemente no estés de acuerdo, así que para finalizar, te presento algunos datos curiosos para que reflexiones sobre estas creencias:

  1. Cuando se decidió que el tiempo se mediría a partir del nacimiento de Jesucristo, hubo un error de cálculo, por lo que se perdieron entre tres y cinco años. Por lo que estaremos celebrando el aniversario 2114, 2115 ó 2116 del nacimiento del niño Jesús.
  2. Debido a la narración hecha en los evangelios y al análisis de la bóveda celeste en la época del nacimiento de Jesús, lo más probable es que haya nacido en el mes de abril y algunos otros estudiosos lo sitúan en el mes de septiembre.
  3. Se ha matado a más gente y se han enemistado más personas en nombre de Dios y de Jesús, que todas las otras guerras juntas (¿Te has enemistado o discutido con alguien en nombre de Jesús?)
  4. En la edad media, la iglesia decretó que los gatos eran diabólicos y ordenó eliminarlos. Como consecuencia, el número de ratas aumentó descomunalmente y se propagó la fiebre bubónica que mató a casi el 50% de la población de Europa
  5. Hay una aldea en Francia en donde se asegura que tienen el cordón umbilical  de Jesús
  6. Durante mucho tiempo se creía que al estornudar se podía salir el alma por la nariz, por ello a quien estornudaba le decían “Jesús”. Después, ya menos dogmatizadas las personas, creyeron que al estornudar se podía salir el cerebro por la nariz.
  7. No hay tal cosa como “Los Mandamientos de Dios”, porque un Dios tan poderoso como Él, haría que se cumplieran inmediatamente. Lo que hay son “Las señales de Dios”, (Ya sabes, “… cuando reconozcas a Dios, no tendrás más Dios que Él… honrarás Padre y Madre… no matarás…)

Pues bien, hemos llegado al final de esta pequeña reflexión sobre la Navidad y lo que representa para ti (aunque no lo hayas decidido tú) y lo que quieres que represente de aquí en adelante para ti y para los tuyos, porque recuerda que así como los demás han influido en lo que piensas, dices y haces, tu les estás influyendo igualmente a los demás, principalmente a aquellos que creen en ti.

Sinceramente,

!FELIZ NATIVIDAD DEL SEÑOR EN TU

CORAZÓN!  y un !MUY PRÓSPERO AÑO DOS

MIL DOCE!

Nuevos teléfonos: 2476-0458        2476-4113

EL PODER DE LAS REDES NEURONALES

Publicado por Editor el 30 Noviembre, 2011

Seguramente  has  escuchado este  término e incluso  sabes que significa,  pero ¿te has  preguntado cuál es su  importancia?


Comencemos por el principio: Qué es una red neuronal.  Como sabes, las células del cerebro se llaman neuronas y tenemos muchos cientos de millones de ellas (para serte honesto, el número que se citan en distintos libros varían, pero todos coinciden que son muchísimas).  Estas neuronas jamás se tocan físicamente, sino que se comunican entre si por impulsos electroquímicos a través de diminutos espacios llamados espacios presinápticos.


¿Vamos bien? Entonces, cuando hacemos algo una vez, ciertas neuronas o conjuntos de ellas, se comunican para poder efectuar una tarea.  La primera vez que hacemos algo nuevo, regularmente nos cuesta porque no tenemos las conexiones muy fuertemente desarrolladas. Pero si esta tarea la hacemos varias veces o aún más, durante varios días o semanas seguidas, nos volveríamos muy diestros en dicha tarea, gracias a la práctica. Lo que nosotros llamamos práctica, no es más que el establecimiento de una nueva red neuronal.

Así, cuando aprendiste a manejar bicicleta, no había conexiones neuronales que te permitieran realizar esta acción y por ello, se te dificultó. Después de  unos cuantos días u horas de práctica, ¡chazam! Ya sabías manejar bicicleta. Fue lo mismo para aprender a caminar, a escribir, a leer, a manejar vehículo y todo lo demás que hoy sabes y que al principio te dio más o menos problema.

Pero las redes neuronales no se crean únicamente para aprender habilidades motrices, sino que se crean para todo en la vida. Por ejemplo, si todos los días te pones mal humorado en la mañana, por un nuevo día, ¿Adivina qué? Estás estableciendo redes neuronales muy fuertes que se activarán día a día.


Si tienes miedo ante la vida, se crean redes neuronales que todos los días te harán sentir miedo.


Si eres compulsivo con cierta comida, todos los días necesitarás esa comida por que ya existen las redes neuronales.


Así podríamos seguir poniendo cientos de ejemplos, pero la idea es esta: todo lo que haces repetitivamente establece redes neuronales y se activarán en ciertas circunstancias.


Casi que te puedo oír diciendo que esta explicación también se ajusta muy bien a los hábitos. POR SUPUESTO. Te estoy diciendo que pasa a nivel neurológico con un hábito, sin embargo, quiero llegar más lejos que eso.


Todo lo anteriormente expuesto te puede resultar curioso, pero útil posiblemente no.  Y siempre que escribo un artículo trato de darte elementos ÚTILES y que puedas aplicar en el día a día. Así que aquí vamos:


a)     Cuando nacemos tenemos relativamente pocas conexiones neuronales, sólo aquellas que nos ayudan a sobrevivir

b)      En el camino de la vida aprendemos todo

c)    Cuando algo ha sido establecido con conexiones neuronales fuertes, ya no se hace necesario estar consciente de su activación y por lo tanto se hace inconscientemente (por ejemplo, si has aprendido a nadar, ahora no tienes que pensar como hacer para no hundirte en una piscina)

d)      CUALQUIER COSA QUE SE REPITA consistentemente se ha grabado y ahora es inconsciente, es decir, no eres consciente de su existencia y mucho menos de su utilización.

e) SI EN TU CASA REPITIERON MUCHAS VECES PENSAMIENTOS SOBRE POBREZA, ya no es necesario que te explique qué se creó (conexiones neuronales) y ahora están en tu inconsciente y las estás utilizando aunque no te des cuenta de ello.

Espero hayas captado la profundidad de lo anterior, porque te está explicando como puede ser que hagas lo que no te conviene si conscientemente quieres hacer otra cosa.

Medita sobre ello y en un próximo artículo empezaremos a hablar de cómo transformar estas redes neuronales.

Hasta la próxima semana.

Namasté

José Luis Hernández V.

CUANDO TU CEREBRO TE AYUDA A ENGAÑARTE

Publicado por Editor el 16 Noviembre, 2011

Hola, ¿Cómo estás?  Seguramente más que bendecido.

El artículo de esta semana es muy corto, pero no por ello, menos importante para quienes estamos interesados en aprender sobre nuestro cerebro y como aprovechar su potencial al máximo.

Repasando material para un nuevo libro que estoy escribiendo, que por el momento tiene el título “La fuerza del paradigma”,  me encontré con un efecto muy interesante producto de una operación a la que se vio obligada una persona luego de un accidente y que la forzó a vivir con los hemisferios cerebrales desconectados, uno del otro.

Increíble, pero cierto.  Los neurólogos y mejor dicho, los cirujanos neurólogos pueden efectuar una operación que independice a los hemisferios cerebrales. De hecho, hay estudios documentados de personas que han perdido hasta un 45% de su cerebro  y éste sigue funcionando, casi normalmente.

Regresando al caso que nos atañe en esta ocasión, a una mujer le desconectaron entre si los hemisferios cerebrales. Esto, si lo pensamos bien, nos lleva a realizar varias preguntas, ya que todos sabemos que lo normal es que ambos  hemisferios interactúen y si bien es cierto, que hay predominancia o cierta especialización en cada uno de ellos, (el izquierdo es el lógico, crítico, racional, calculador, etc.  Y el hemisferio derecho es el creativo, intuitivo, emotivo, etc.), se necesitan de ambos para realizar eficientemente cualquier función. Por ejemplo, cuando debo dar una exposición ante un auditorio, debo acceder a la información grabada en mi cerebro, las fuentes de la misma, la organización lógica, el tiempo de la exposición, el significado de las palabras, el nivel del auditorio, etc. Y a la vez, debo incorporar la  parte emotiva, sentimental que me hará darle “brillo” a la conferencia, las reacciones subjetivas de las personas, el uso de las tonalidades de mi voz, etc. Es decir, se deben utilizar ambos hemisferios. Por ello, mientras más sincronizados estén, mas eficaz, eficiente y efectiva será la actividad que realice en un determinado momento.

Pero, ¿Cómo funcionará el cerebro de una persona que tiene desconectados ambos hemisferios entre si?. Aquí viene lo interesante: A esta persona le pueden presentar información de tal forma que sólo uno de los hemisferios la perciba. Y, ¿Qué hará el otro hemisferio entonces?

Aquí es a donde quería llegar.  A esta persona le han dado órdenes o sugestiones que sólo percibe su hemisferio izquierdo, por ejemplo, se le puede decir que camine hacia la puerta y se detenga. Lo curioso es que al llegar a la puerta y preguntársele la razón por la que había caminado hacia la puerta, el otro hemisferio INVENTABA LA RESPUESTA. Es decir, al parecer, el cerebro necesita RACIONALIZAR o JUSTIFICAR NUESTROS COMPORTAMIENTOS. Y como dice el dicho, “lo que no sabe, se lo inventa”.

Curioso, ¿Verdad?, pero ¿Tendrá alguna aplicación útil? Por supuesto. Aquí te va. Seguramente te ha pasado que has decidido hacer algo que sabes que te conviene y, como otras muchas veces, no lo haces o lo pospones. ¿Y qué hace tu cerebro? Racionaliza o justifica tu comportamiento (aunque para decirlo más directamente, SE INVENTA UNA EXCUSA CONVINCENTE).

Por ejemplo, cuando anuncio que habrá una conferencia GRATUITA o algún taller pagado sobre como optimizar tu cerebro, presento razones lógicas por las que deberías llegar y te digo que es para aprender a usar la ultra, súper computadora con la que el universo te ha dotado. Te digo las decenas de beneficios que obtendrás de una sencilla práctica diaria. Te digo que te beneficiará a ti y a los tuyos y etc. Etc. Etc.

Recibo muchas respuestas y hasta personas que reservan su cupo por el correo electrónico. Pero el día del taller, ya sabemos que llegará la tercera parte de quienes reservan. Por supuesto, cada quien tendrá sus RAZONES válidas. Que el tiempo, que un imprevisto, que el dinero, que se me olvidó, que… sigue llenando la lista.

No digo que las personas mentimos, sino que no nos damos cuenta que estamos inventando inconscientemente pretextos y excusas para hacernos creer algo.

Por supuesto, uso el ejemplo de las conferencias porque es algo que vivo día a día. Pero igual podríamos usar el ejemplo del propósito de hacer ejercicios, de una dieta, de aprender un nuevo idioma, de aprender a tocar un instrumento musical, de adquirir un nuevo hábito, y un largo etc. Etc.

Así que de ahora en adelante, tienes una nueva tarea: Analizar tus racionalizaciones y determinar si son realmente válidas o son simplemente EXCUSAS para justificar lo que haces o lo que no haces.

Y si te estás preguntando que tiene de malo dar excusas, te invito a leer a Zig Ziglar en su libro “Nos veremos en la cumbre” en el cual te dice que la enfermedad del fracaso es LA EXCUSITIS.

Hasta la próxima.

José Luis Hernández V.

Motivador y Facilitador